sábado, agosto 29, 2009

El peso de la raíZ







Esa imagen fija. Sangre. La noche de las mil tragedias. Tu voz cuando llama mi abuela. Punto y cruz. Un cura mirándose al espejo. Mujer desnuda. Un suspiro de soledades encontradas.-Y así se pasaron la noche. Danzando con sus voces, suspirando gaitas. Mis notas fijas en la memoria. Esa fluidez de la locura, como a mi me fluye la cordura. Sus voces profundas y el eco de mi silencio.

Alguna vez doné sangre. Para quién. Para el suelo, para el lavamanos y cuando estaba en Argentina para el lavabo. Siempre es bueno salvar vidas. Y más cuando es la mía.

A veces tomaban café. Interrumpían sus voces para escribir la nuestra. Ellos tan ligeros de pesos y culpas. Yo tan real. Al regresar de las cocina aquella imagen fija de su partida. Al salir el peso. El peso de la raíz.

lunes, abril 27, 2009

La ExtrañA cOndicióN de lA NeGaciÓn

No acepte, no lo haga. Saldría de este letargo azul , pero sería tan previsible. Solo el olor lo dice, hay grandes azules merodeando mi cuartel. Los susurros tras la puerta son tan irrisorios. Ellos lo saben tan bien como yo. Escaleras, puertas, calles y sombras que hay que mirar fijamente antes de cruzarlas, es el ritual de lo desperfecto; mi mirada tras las lluvias que suelen caer en Mayo, ese aguacero de constelaciones sensuales; pero vienen las calles grises y los azules criminales. Hay que negarlo ó afrontarlo con la risa atravesando al pánico. Son más. La luz filtrándose, el olor a café, sus pasos, es hora. Quitar el velo y emprender la huida. Querer llegar como su fuese a finalizar. Tener que estar con ellos, chocando, buscando, traspasando los filtros de sus puertas, forzando las escaleras a subir o bajar, fotocopiando calles para recordar y colocarse tras sus sombras y pasar desapercibido. Es ya de mañana y el sol entibia mis pasos. Ahora será de noche y volveré a soñar los colores de mi mestizaje, mientras ellos, los azules, merodean mi cuartel de imposible fabricando mis maldiciones de mañana.

viernes, febrero 20, 2009

Kalados [discreciones afirmativas]

Me estorban las risas. No me dejan hablar y cuando las escucho no me dejan pensar. Así son sus letras, un abrebocas de inimaginables. No me molestan pero no me dejan en paz. Ayer llegué a mi casa y me sentí en otro lugar, como cuando uno pone un té dentro del café. Tal vez aya pasado muchos tiempo desde que pudimos hablar todos juntos al calor de la clandestinidad, pero sigo siendo el mismo. Mr. Brawn, ud. me carcome las viseras, me hace morder mis propios dientes y masticar mi amargura, ud es como un chocolate de esos que uno se come y queda con ganas de más, pero no hay mas. Ud. entiende que me es difícil rgresar un día de estos, ud. sabe que tengo que dejar esos anonimatos que como dice nuestro fiel Cacktus son tan convincentes y cómodos. Igual estoy comprometido, ya se abra dado cuenta que aprendo cada día mas de lo que podría ser una secuela de este daño que me ha hecho el acento inglés de estos negros violetas. Cada día lo pinto a ud. afeitándose con mis dientes y me da la sensacion que se queda respirando un rato y luego me deja esa mancha con su forma. Es cruel que, y se lo digo con todo el rojo(para que me entienda), me llame y frente a la bocina tenga ese caldo de costillas y sesos preparándose para el sexo; y ud con esa voz de humo me dice: " Saquese esas calzas que me duele al afeitarme. Mañana son 13 y los necesito de amarillo. Ya está la crónica, están los colores y solo faltan sus pinturas y los aberrotipos de cierto Dr..". NO ES JUSTO, no puedo evitar pensar en ser feliz de nuevo cuando me alimento de sexos extraños y píldoras rosas, no es justo querer ser bueno o malo otra vez. Pero ese circo de pulgas las alimento yo.

miércoles, diciembre 10, 2008

Sol [mandame un cuento madamme]

Y estaba la noche pintadita en el cielo. Raso. Un poquito de miel aquí, amarillo en los labios, y esa sonrisa amaneciendo. Al cabo del mar me derrito un tanto, pero en esos momentos anteriores me deleito con su presencia soleada entre los cielitos y estrellitas azules, blancas y amarillas. En esta arena los Azules no llegan con irrupciones de interrogatorio terrorista de media mañana. Y al gallo se le hace temprana la confusión mientras Amarilla empieza y se despieza. Tendida sobre la arena, descansa y me revela sus flores que emergen desde sus poemas avainillados que duermen en la felicidad de su ombligo. Y pasa la locura por mis poros, y cuando me acuerde que me tengo que ir me dan ganas de ponerme la libertad sobre las íes. Y cuando le digo a mi Roja madre que ser feliz y amarillo como un niño es lo único que nos queda, y no mas, se preocupa de la mala vida y no de la inminente muerte que algún día llega y se vuelve miserable cuando nunca se escapa a fumar un poco de No Me Importa. Y apesar de todo el otro sol nace de la montaña. Quiero jugar a las escondidas y a la guerra de cosquillas, pero me voy Sol, me voy, porque es que ese Azul federal puso un florero sin flores y me las reclama como si fueran suyas. La otra luna te pedí que me regalaras mas de esas hojitas que me hablan, y que hiciéramos un bosque como los que encontré en tus suspiros verdes, y te lo pido con urgencia pues esta noche no pinta como aquella, esta ni pinta ni bocetea.
Me voy a la tierra Café, y como siempre no quiero ir y tal parece que tendré que empacar medias, que por cierto son tuyas. No cometas un crimen en mi ausencia, ni mucho menos un secuestro; y si quieres venir y pasar de esta arena a la otra, pues te espero con un nuez pegado en los labios.
Se acerca el circo y los monos duermen llorando.

jueves, octubre 30, 2008

Un eStribillo PaRa cacKtuS

Los pasos se están borrando y no hay vestigio de mis zapatos gastados. Los gatos siguen trepando y los perros tras las perras desprevenidas. Todo es mas pesado y pasado. No me mire así, tampoco me estoy quejando, pero esos amarillos ocre son tan prescindibles. Hoy estaba tan feliz, con ese picante en la boca y la viruta en mi lengua. Caminaba solo y ese crimen es evidente en ese lugar, en ese descolorido lugar. Las chicas llevan rojo en los labios y sexo en las mejillas pálidas y cansadas, no se ven patines ni ojos musicales. Siempre todos llevan verde y papel en los bolsillos, yo llevo un arco iris de chicles mascados salteados en miel y nadie quiere trueque, prefieren comer que llevarse un cuchillo de algodón para posibles sueños. Esto es tan absurdo ya ni puedo pensar bien y se me contagian las estúpidas fobias bibliotecarias y las quejas escuetas y banales hacia los alumbrados rojos. Extraño, y mucho. Esos colores pasteles y grisáceos no extrañan, mas bien se sumergen entre sus absurdas baletas y pantalones sin respiros. Quiero sentarme. Bueno, lo entiendo, la mandarina es una excepción y entiendes por el supuesto que Sol no está aquí, tampoco hay cacktus por aquí sembrados y nadie se a atrevido a hacer una coartada eficiente como para decir que nos son suicidas en potencia.
Con mucho café y lápiz verde: Mr Brown.

jueves, septiembre 18, 2008

Y si VuelVo Al RueDo

Y si vuelvo al ruedo de rodar por estos puentes?. Este anonimato es convincente y un sedauctor por naturaleza. Esto me jala, este montaje de Mr. Brown es genial. No hay cabos que atar, ni siquiera hay cabos y para él ya tiene un barco. Anoche llegó con ese traje grande de corbata federal con tintos en los bolsillos. Se cienta a fumarse un estribillo verde. "necesito un perro...[un silencio]...negro". Se paró y se fué. Y aquí estoy Mr. Brown hoy le doy una bolsa de piñata y mañana ud me da una banana. Como si fuera tan fácil, espere a que todos estemos reunidos y tomamos la respectiva foto, y si me insinua un tratado de nuevo ni se le ocurra venir a mi casa; con mucho gusto le haré la cronica prometida. Ha! los perros no se regalan.

jueves, abril 10, 2008

Mr. Brown ¬

Pero entonces que hacia yo con ese desespero matutino de querer hacer brotar esa roja y criminal azul en mi pequeño vaso de víceras negras que ese comedor no aceptaba ni por equivocación. Ya eran las cinco de la mañana y a las seis tenia que estar afeitado desde los labios hasta las uñas mal.olientes de mis dientes, tenia que rasurar me con la cera del piso frió del vecino la lengua, pa poder decir que no fui yo, que lo hizo quien lo hizo y no un individuo bien parado sobre sus dos patines en linea de la navidad pasada hace ya cuatro décadas. Me pareció patético el intento de los otros grises que se vistieron de blanco con corvata negra, y unos zapatos de charol naranja; en cambio me pareció mas sensato llevar a Sharon envuelta en una servilleta verde que me servía como calcetín. Sabia que mi cuarta era perfecta, ya la había medido con la de los pies; en cambio los otros grises tenían coartadas con morardas de las calles fáciles. En fin el caso es que a Azul, lo habian matado, y podía ser cualquiera de los Grises presentes, y por supuesto yo, el único Mr. Brown de la calle Arco iris. No lo puedo negar, si me habrían dado la oportunidad habría aprendido mejores métodos antiafectivos que la magnum, pero fui a una secuela pública. Pero mi plan fué estupendo, yo mismo señalé al que quería que fuera culpable: a un Verde. Sabia que se iba a demorar mas de lo esperado, pues otros Verdes me hacían preguntas que la verdad no entendía, creo que trataban de confundirme. Me preguntaron el nombre y no el color, la edad y no la mezcla de colores primarios, y reqistraron mis bolsillos en vez de mi estomago o hígado como es lo correcto en estos casos. Por supuesto no encontraron nada con que inculparme, el plan fue prefecto, y esta habitación con comida gratis, acolchada hasta el techo, y con alucinógenos gratis fue la indemnización que pedí, por daños y prejuicios a mi coloración.

Proximamente: Fotos de Mr. Brown y entrevista exclusiva

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